El segundo embarazo reorganiza el cerebro materno para la crianza de varios hijos

(Este blog post es una traducción de un artículo que AMÉ en NeuroscienceNews, publicado ayer 19 de febrero de 2026. No es un escrito original)

Resumen

Está bien establecido que el primer embarazo de una mujer provoca cambios estructurales significativos en el cerebro, pero una nueva investigación revela que el cerebro continúa evolucionando con un segundo hijo.

El estudio siguió a 110 mujeres a lo largo de múltiples embarazos y descubrió que, mientras el primer embarazo remodela principalmente la Red por Defecto (implicada en la autorreflexión y el vínculo social), un segundo embarazo se centra en redes relacionadas con la atención y la respuesta sensorial.

Estas adaptaciones únicas probablemente preparan a las madres para las complejas demandas cognitivas de cuidar a varios hijos al mismo tiempo, demostrando que el cerebro materno sigue siendo notablemente flexible en las distintas etapas de la maternidad.

Datos clave

  • Cambio de red: Los primeros embarazos impactan la Red por Defecto (procesamiento social), mientras que los segundos embarazos alteran con mayor intensidad las redes implicadas en dirigir la atención y reaccionar a estímulos.

  • Adaptación al “multitarea”: Los investigadores creen que los cambios sensoriales y atencionales en madres de segundo hijo son herramientas biológicas diseñadas para ayudar a gestionar las necesidades de más de un niño.

  • Vínculo con la depresión: Por primera vez, los investigadores relacionaron cambios corticales durante el embarazo con la depresión periparto. En madres primerizas, esto fue más visible después del parto; en madres de segundo hijo, fue más evidente durante el embarazo.

  • Vínculo madre-hijo: El estudio halló que, aunque los cambios cerebrales se correlacionan con el vínculo madre-hijo, esta relación es más prominente en el primer embarazo que en el segundo.

  • Plasticidad cerebral: Los hallazgos subrayan la extrema plasticidad del cerebro femenino, mostrando que puede adaptarse y reorganizarse continuamente en respuesta a grandes acontecimientos vitales como embarazos posteriores.

Fuente: Amsterdam UMC

Investigadores de Amsterdam UMC han descubierto que un segundo embarazo modifica el cerebro femenino.

Investigaciones previas del mismo grupo ya habían demostrado el impacto del primer embarazo en el cerebro de la mujer.

Estos resultados se publican hoy en Nature Communications.

La investigación demuestra que tanto el primer como el segundo embarazo tienen un impacto fuerte y único en el cerebro materno.

Un estudio previo dirigido por Elseline Hoekzema fue el primero en mostrar que el embarazo cambia la estructura del cerebro humano. El grupo también descubrió que el embarazo modifica el funcionamiento cerebral.

Para este estudio de seguimiento, se realizó un seguimiento de 110 mujeres: algunas fueron madres por primera vez, otras tuvieron su segundo hijo y un tercer grupo permaneció sin hijos. Escáneres cerebrales repetidos permitieron observar con precisión qué cambiaba en el cerebro.

“Con esto, hemos demostrado por primera vez que el cerebro no solo cambia durante el primer embarazo, sino también durante el segundo”, afirma Hoekzema, directora del Pregnancy Brain Lab en Amsterdam UMC.
“Durante el primer y el segundo embarazo, el cerebro cambia de maneras similares y únicas. Cada embarazo deja una marca única en el cerebro femenino.”

Cambios en diferentes redes cerebrales

Los mayores cambios durante el primer embarazo se produjeron en la estructura y actividad de la llamada Red por Defecto. Esta parte del cerebro es importante para funciones como la autorreflexión y los procesos sociales. Durante el segundo embarazo, esta red volvió a cambiar, aunque con menor intensidad.

Sin embargo, durante el segundo embarazo se observaron más cambios en las redes cerebrales relacionadas con la dirección de la atención y la respuesta a estímulos.

“Parece que durante un segundo embarazo el cerebro se modifica con mayor intensidad en redes implicadas en reaccionar a señales sensoriales y en controlar la atención”, explica la investigadora Milou Straathof, quien analizó los datos. “Estos procesos pueden ser beneficiosos al cuidar a varios niños.”

Relación con el vínculo madre-hijo y la salud mental materna

Los investigadores también encontraron una relación entre los cambios cerebrales y el vínculo entre madre e hijo. Esta relación fue más destacada en el primer embarazo que en el segundo.

Además, observaron conexiones entre cambios estructurales en el cerebro y la depresión periparto, tanto en el primer como en el segundo embarazo, proporcionando la primera evidencia de que los cambios que se producen en la corteza cerebral durante el embarazo están relacionados con la depresión materna.

En mujeres que fueron madres por primera vez, esto fue especialmente visible después del parto. En mujeres que tuvieron su segundo hijo, fue particularmente evidente durante el embarazo.

“Este conocimiento puede ayudar a comprender y reconocer mejor los problemas de salud mental en las madres. Es importante entender cómo el cerebro se adapta a la maternidad.”

Importancia de investigar el cerebro materno

Esta investigación aporta nuevos conocimientos sobre cómo el cerebro femenino se adapta a la maternidad. La gran mayoría de las mujeres queda embarazada una o varias veces a lo largo de su vida, y sin embargo solo ahora comenzamos a desentrañar cómo esto impacta en el cerebro.

El estudio contribuye a cerrar esta importante brecha de conocimiento en la biología femenina. Los resultados también pueden contribuir a mejorar la atención a las madres, por ejemplo, en la prevención y el tratamiento de la depresión posparto.

Los hallazgos muestran además que el cerebro es flexible y puede adaptarse continuamente a grandes cambios en la vida de una mujer.

Preguntas clave respondidas

P: ¿Mi cerebro vuelve a la “normalidad” después de tener hijos?
R: La “normalidad” simplemente cambia. Estos cambios estructurales no son daños temporales; son ajustes funcionales. Tu cerebro está esencialmente actualizando su “software” para afrontar las demandas sociales y sensoriales de la crianza.

P: ¿Por qué un segundo embarazo se siente mentalmente tan diferente?
R: Tu cerebro está enfocándose en habilidades distintas. Mientras que la primera vez se trataba de formar una identidad social como “madre”, la segunda vez prioriza la capacidad de dividir la atención y responder rápidamente a múltiples señales sensoriales—ideal para vigilar a un niño pequeño mientras alimentas a un recién nacido.

P: ¿Estos escáneres cerebrales pueden predecir la depresión posparto?
R: Esta investigación proporciona la primera evidencia de que cambios corticales específicos están vinculados con la depresión materna. Comprender estos “marcadores neuronales” podría ayudar en el futuro a identificar a las madres con mayor riesgo y ofrecer apoyo más temprano.

Notas editoriales

Este artículo fue editado por un editor de Neuroscience News.
El artículo científico fue revisado en su totalidad.
Se añadió contexto adicional por parte del equipo editorial.

Sobre esta investigación en embarazo y neuroplasticidad

Autor: Jack Cairns
Fuente: Amsterdam UMC
Contacto: Jack Cairns – Amsterdam UMC
Imagen: Crédito a Neuroscience News

Investigación original: Acceso abierto.

“The effects of a second pregnancy on women’s brain structure and function”
M. Straathof, S. Halmans, P. J. W. Pouwels, E. A. Crone & E. Hoekzema
Publicado en Nature Communications
DOI: 10.1038/s41467-026-69370-8

Resumen (Abstract)

Los efectos de un segundo embarazo en la estructura y función cerebral de las mujeres

Aunque previamente se demostró que el primer embarazo cambia la estructura cerebral y la actividad cerebral en estado de reposo, actualmente se desconoce cómo se transforma el cerebro cuando una mujer atraviesa un nuevo embarazo.

Se realizó un estudio prospectivo de cohorte preconcepcional con 110 mujeres, incluyendo mujeres que quedaron embarazadas de su segundo hijo (PRG2), de su primer hijo (PRG1) y mujeres nulíparas.

Se adquirieron datos multimodales de resonancia magnética (RM) y se observaron cambios diferenciales entre PRG2 y PRG1 en volumen de sustancia gris, tractos de sustancia blanca y organización funcional de redes neuronales.

En conjunto, los resultados muestran cambios estructurales y funcionales similares pero menos pronunciados en la red por defecto y la red frontoparietal en PRG2, lo que sugiere una adaptación primaria de estas redes en madres primerizas que se ajusta posteriormente en un segundo embarazo.

Además, se encontraron alteraciones más fuertes en PRG2 en la red dorsal de atención y la red somatomotora, incluido el tracto corticoespinal, lo que apunta a una mayor plasticidad en estas redes orientadas hacia el entorno externo.

Los cambios neuroestructurales en ambos grupos se relacionaron con el apego madre-infante y la depresión periparto.

Estos hallazgos muestran que un segundo embarazo modifica de manera única el cerebro de la mujer, implicando transformaciones neuronales tanto convergentes como distintas.

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