Neurociencia + Estilo de vida + Desastres naturales

En el tema del lifestyle, no podemos dejar fuera el ángulo de los desastres naturales. Distintas regiones del mundo se han convertido en expertas en distintos tipos de desastres, dependiendo de los que les toque enfrentar.

En Puerto Rico, nos azotaron dos huracanes categoría 5 en 2017, en un periodo de dos semanas. Luego enfrentamos oleaje y marejadas ciclónicas en la zona norte. Después vinieron los terremotos del sur en 2020, que nos impulsaron a mantenernos fuera de estructuras de cemento por miedo a que colapsaran. Y pocos meses más tarde, recibimos el mandato de permanecer dentro de nuestras casas debido a la cuarentena por la pandemia de COVID-19.

Ahora, viviendo en el noroeste del Pacífico de los Estados Unidos, veo en primera fila cómo comunidades enteras pueden desaparecer en cuestión de horas a causa de los incendios forestales. Además, aquí vivimos a la espera de un terremoto catastrófico provocado por la megafalla de la Zona de Subducción de Cascadia.

¿Quedarán rincones en el mundo libres de catástrofes naturales?

Dado que es un tema del que la mayoría no podemos escapar, propongo entonces utilizar la neurociencia como herramienta de empoderamiento y fortalecer nuestro estilo de vida desde adentro hacia afuera. Más allá de la estética o de fotos que combinen en Instagram, hablo de aplicar la ciencia a nuestro día a día para desarrollar resiliencia interna y afrontar estas realidades con mayor preparación.

Según la investigación que presenté junto a mi colega Emmanuel Figueroa Rosado, la neurociencia ofrece una gama de estrategias para regular nuestro sistema nervioso, proteger nuestros procesos de aprendizaje, adaptar nuestros métodos de comunicación según la etapa del desastre natural y entrenar nuestros cerebros para aumentar la reserva neurocognitiva de cara a futuros eventos.

Esta foto fue tomada el 27 de febrero de 2019, cuando presentamos el cartel en Caribbean Strong en San Juan, Puerto Rico. Hoy, siete años después, estamos trabajando en la segunda edición.

Seguimos.

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