¿Qué puedes hacer con la neurociencia?

Feliz Semana del Cerebro (Brain Awareness Week), una iniciativa global de distintas organizaciones para educar y promover la neurociencia. En el espíritu de esta semana, quiero contarles sobre distintos roles/trabajos que se pueden ejercer desde la neurociencia. Las oportunidades van mucho más allá de la educación y el laboratorio. Aquí te propongo algunas:

Trabajo clínico: Esta es quizás la opción más obvia. Desde la terapia educativa, la estimulación temprana, la neuropsicología, hasta el análisis conductual; cada formación clínica se puede especializar con neurociencia para ofrecer un servicio más inclinado a la salud cerebral. Por ejemplo, después de mi formación en psicología del desarrollo, hice un fellowship en neurodesarrollo, moviéndome hacia la especialización en cognición, memoria y aprendizaje.

Trabajo investigativo: Ya sea en laboratorios, escuelas, consultorios o programas subsidiados, el cerebro se investiga de múltiples formas. Las investigaciones pueden verse muy distintas dependiendo de dónde provengan los fondos. En mi caso, trabajando con población pediátrica, la investigación ha tomado lugar en salones de clase, en entrevistas con familiares y en la administración de instrumentos directamente en el ámbito clínico. La diferencia aquí es que se hace para aportar a un estudio, y las familias saben que forman parte de uno.

Escritura: Desde el periodismo científico, la literatura del cerebro o los cuadernos de neurociencia, el trabajo editorial y de divulgación ofrece muchas oportunidades para seguir expandiendo un lenguaje accesible sobre la neurociencia. Especialmente con el creciente interés del público, se abren más géneros para quienes desean informarse a través de este campo. Hoy día también está en auge la escritura híbrida, que une la crónica, la investigación y el arte.

Consultoría: Distintas profesiones, de vez en cuando, solicitan experticia en el cerebro para evaluar si sus productos están diseñados con el cerebro en mente. Me han contactado por LinkedIn personas desarrollando currículos, programas de educación continua y productos terapéuticos, preguntando: ¿cómo puede la neurociencia ayudarme aquí?

Podcasts / Educación en ciencia: Saben que con mi querido Hablemos Neuro creamos una plataforma para promover la neurociencia en un lenguaje accesible. Espacios como este permiten explorar temas del día a día, profundizar en aplicaciones y conectar con otros recursos relevantes.

Artes: La neurociencia también puede informar las prácticas artísticas, ya sea en movimientos rítmicos, en escritura o en cualquier otro formato. Ofrece herramientas para potenciar la creatividad. Mi ejemplo favorito es Peter Lovatt y su trabajo en la psicología del baile: cómo el baile es medicina y cómo la neurociencia explica el bienestar detrás de moverse en ritmo.

Crianza: La ciencia del neurodesarrollo provee herramientas valiosas para la crianza y ayuda a desmitificar creencias sin base científica. Desde los retos del sueño, hasta enseñar a comer, promover el lenguaje y otras destrezas, los estudios en neurodesarrollo ofrecen estrategias basadas en evidencia para una crianza más efectiva.

Mercadeo: En este sistema capitalista, con una amplia gama de productos en un mercado saturado, cada vez más personas recurren a la neurociencia en busca de herramientas que los diferencien.

Quedan muchas más por discutir; sin embargo, mi intención es mostrarles que la neurociencia no se limita a una sola disciplina, sino que informa muchas. Conocer nuestros cerebros y maximizar la salud cerebral nos da muchísimas ventajas.

¿Cómo utilizas la neurociencia en tu día a día?

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